lunes, 28 de diciembre de 2009

Nadie los vió


Dos buscan extraños refugios.
Sordos por la música, ciegos por la luz.
Dos que alguna vez soñaron con el ocaso.
Miradas pérdidas que logran salvarse, la atracción.
Desnudos rien ante la multitud.
Vuelan entre los encantos de la noche que tanto les dará.
Naufragan por la roja marea de besos eternos.
Beben de sus labios, fuman sus entrañas.
Juntos perfectos. Dos desconocidos que aman
Confundidos por la elocuencia, perturbados por la pasión.
Prefieren desintegrarse. Solo olvidar.


Florencia Cristini.

viernes, 18 de septiembre de 2009

"El deseo de pintar"

¡Desdichado tal vez el hombre, pero dichoso el artista desgarrado por el deseo!
Ardiendo estoy por pintar a la que tan raras veces se me apareció para huir tan de prisa, como una cosa bella que se ha de echar de menos tras el viajero arrebatado en la noche. ¡Cuánto tiempo hace ya que desapareció!
Es hermosa y más que hermosa: es sorprendente. Lo negro en ella abunda; y es nocturno y profundo cuanto inspira. Sus ojos son de astros en que centellea vagamente el misterio, y su mirada ilumina como el relámpago: es una explosión en las tinieblas.
La compararía a un sol negro si se pudiese concebir un astro negro capaz de verter luz y felicidad. Pero hace pensar más a gusto en la luna, que indudablemente la señaló con su temible influjo; no en la luna blanca de los idilios, semejante a una novia fría, sino en la luna siniestra y embriagadora, colgada del fondo de una noche de tempestad y atropellada por las nubes que corren; no en la luna apacible y discreta, visitadora del sueño de los hombres puros, sino en la luna arrancada del cielo, vencida y rebelde, a quien los brujos tesalios obligan duramente a danzar sobre la hierba aterrorizada.
En su estrecha frente moran la voluntad tenaz y el amor a la presa. Sin embargo, en la parte baja de ese rostro inquietador, donde las móviles aletas de la nariz aspiran lo desconocido y lo imposible, estalla, con gracia inexpresable, la risa de una boca grande, roja y blanca y deliciosa, que hace soñar en el milagro de una soberbia flor abierta en un terreno volcánico.
Hay mujeres que inspiran deseos de vencerlas o de gozarlas; pero ésta infunde el deseo de morir lentamente ante sus ojos.

Charles Baudelaire.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Mujer del Deseo


Cuerpo inerte.
Alma en movimiento.
Necesidades. Más necesidades.
Persigue, caza, devora.
El placer.
Adiós de amantes.
Ecos vacíos.
Silencio asesino.
Necesidades. Más necesidades.
Llora, grita, rompe.
El lamento.
Destino vivido.
Infinito final.
La soledad.
Ella, el deseo.
El deseo, ella.


Florencia Cristini.


viernes, 14 de agosto de 2009

Aforismo de Schopenhauer

La música no expresa nunca el fenómeno, sino únicamente la esencia íntima, el en-si de todo fenómeno; en una palabra, la voluntad misma. Por eso no expresa tal alegría especial o definida, tales o cuales tristezas, tal dolor, tal espanto, tal arrebato, tal placer, tal sosiego de espíritu, sino la misma alegría, la tristeza, el dolor, el espanto, los arrebatos, el placer, el sosiego del alma. No expresa más que la esencia abstracta y general, fuera de todo motivo y de toda circunstancia. Y sin emabargo, sabemos comprenderla perfectamente en esta quinta esencia abstracta.

miércoles, 22 de julio de 2009

¡Sálvanos Dalí!


La muestra “Los ojos de Surrealismo” invadió el shooping Abasto. En esta se pudo apreciar una cautivamente y exquisita colección de Salvador Dalí perteneciente a Enrique Sábater.
La exhibición convivió íntimamente con algunos de los males que está sufriendo la Ciudad de Buenos Aires; la Gripe A y las tribus urbanas carentes de ideologías. Por no nombrar otros de lo tantos, que frente a esta situación, fueron puestos en segundo plano como la marginalidad, inseguridad, etc.
Definitivamente en un contexto con una gran dosis de realidad en cuanto a lo social, ni Salvador Dalí fue capaz de escapar de estos fenómenos y fue obligado a convivir entre ellos.
Ni hablar de la elección del lugar en la que debió ser expuesto su arte. Un sitio de aglomeración de la sociedad consumista por excelencia. Es por esto, que al presenciar la muestra, se puede percibir un choque cultural impactante. Con esto me refiero, al simple hecho de que el espectador pasa de un ambiente a otro totalmente distinto; de un shooping a una exposición de arte.
Además, creo que el fin de la muestra está totalmente alcanzado; la difusión y divulgación de la obra del artista por Latinoamérica. Sobretodo el slogan de la muestra: “DALÍ PARA TODOS”. El “Dalí para todos” que hoy tenemos la posibilidad de disfrutar, a mi punto de vista hace sufrir sus consecuencias. Este enfoque trae consigo talvez implícitamente dos conceptos que quiero destacar, el de masividad y consumo. Y son estos, los que se pueden observar inteligiblemente en la exposición. Desde convertirla en un espectáculo propiamente dicho gracias a la mediación de Ticketek, hasta los stands con merchandising del artista.
Claramente, nada de lo descripto anteriormente es compatible con la esencia del artista y por consecuencia indefectiblemente esto me lleva a plantearme algunos interrogantes:
¿Hay un valor sincero en la difusión del arte de Dalí o son los fines económicos los que se ponen en juego? ¿Hoy en día, el arte y su propagación están solamente destinados al consumo masivo? ¿El arte es una mercancía? ¿Los medios que se utilizaron para atraer a los espectadores son totalmente necesarios, cuando la colección habla por si sola?¿“Los ojos del surrealismo” debió estar en una galería o museo en vez de un shooping? Demasiadas preguntas para una modesta crítica, que las dejaré resonando para que sean contestadas en el imaginario individual.